Apex Legends. El nuevo reino de los battle royale
Recuerdo descubrir PeliculasYonkis (o quizás me confunda con otro nombre similar de la época) allá por el 2008. Comenzaba una nueva era, la del visionado de filmes en streaming. Claro que por aquel entonces uno no podía intuir la ola que se avecinaba de contenido digital a escala global que en los años siguientes acontecería.
En mi cama santiaguesa, casi cada mañana, en un acto lamentable de no asistencia a clase de Química Analítica excusándome en la lluvia intensa que arrojaban las nubes, repasaba la lista de películas que se iban colgando para disfrute del personal. Era un catálogo limitado, tempranero, pero más que suficiente para tirarse de cabeza a las fauces del séptimo arte. Y no sé quién devoró a quién. Un día apareció en esa matinal lista de novedades Battle Royale, la cinta japonesa dirigida por Kinji Fukasaku, adaptación de la novela homónima. Al parecer era una peli de culto. Yo, ni puta idea, oiga, pero cuando años después apareció la saga de Los juegos del hambre, la vanidad hizo acto de presencia y pensé: “esto ya sé yo de qué va”.

Alumnos de la clase 3-B, elegida para participar en el Battle Royale anual aprobado por el gobierno japonés de la cinta.
A estas alturas de la vida todos sabemos, más que probablemente que el género de videojuegos tomó su nombre de la obra japonesa. La premisa es la misma: una isla o península, un grupo de gente, el último que quede en pie gana. Fácil, sencillo y para toda la familia. Hoy, Google, ya pone primero al género antes que a la película en sus resultados de búsqueda. Es normal. Los battle royale han arrasado la industria. Lo que empezó siendo un mod de Arma 2, H1Z1 y otros títulos con un acceso anticipado infinito derivó en el primer juego ideado bajo esta premisa: PlayerUnknown’s Battlegrounds. Luego vino Fortnite y dijimos adiós a toda una generación que durante estos dos años no hemos vuelto a ver el pelo salvo a la hora de cenar y poco más.
Fornite se ha convertido en la auténtica gallina de los huevos de oro de la industria del videojuego
La cuestión es que a lo largo de los últimos dos años, el título de Epic Games ha sido una especie de Santo Grial o, más bien, la auténtica gallina de los huevos de oro de la que hablaba Esopo en su fábula griega. Millones de jugadores y miles de millones de dólares. Allí, sobre su trono, los personajes de Fortnite bailaron y bailan sobre montañas de billetes y usuarios. Merecidamente, para qué negarlo.
Cuándo un título es tan poderoso, cualquier intento de rebelión contra él, o de competencia directa, suele acabar en nada. Si se ha repetido un titular destinado al fracaso más evidente a lo largo de los últimos meses este ha sido el de: “Tiembla Fortnite, ha llegado tu sustituto”. Pero al final este nunca llegaba. Quizás puso mal la dirección en Google Maps o quizás es que no había baja que cubrir.
Rodeos aparte, el éxito incontestable en el tiempo del título de Epic puede deberse a que realmente sus rivales no podían hacer nada contra él. Bien porque eran demasiado similares, y para eso uno se queda donde está; bien porque eran de pago, bien porque aún nadie se había aburrido de jugar a Fortnite. Todo ha empezado a mutar.

Apex Legends ha recordado a la industria una premisa muy clara: los battle royale aún tienen mucho que decir.
Apex Legends apareció de la nada. Una jugada absolutamente maestra por parte de EA y Respawn Games. El ahorro completo de cualquier comentario negativo o comparativo previo a su salida. Llegó un lunes y a la semana veinticinco millones de jugadores lo habían descargado. Un récord que recuerda el poder de convocatoria de la industria del videojuego: demencial. Pese a lo introducido anteriormente, vaya por delante una idea. Es evidente que Apex Legends no quiere competir estrictamente con Fortnite. Su estilo de juego es tan diferente, al igual que su apartado gráfico y mecánicas, que cualquier comparación, es pura anécdota, aunque figuren en ese mismo género de raíz japonesa. De haber un competidor directo ese sería CoD: Black Ops 4, y esa victoria ya la ha ganado. Es imposible mantener una comunidad real con un juego que tiene fecha de caducidad anual. El intento de Activision fue meritorio, pero le faltó ser gratuito y tener verdaderos planes de futuro.
Apex Legends ha sido descargado por 25 millones de jugadores. Es el mayor éxito de Electronic Arts en años.
Profundizar en un título como Apex a día de hoy tiene demasiados matices, muchas aristas a tener en cuenta debido a su carácter poliédrico. Es un proyecto no inacabado, pero que deberá sufrir una evolución que a día de hoy se intuye, pero que a la vez se ignora. No es descartable que en verano deban revisarse estas líneas, y responder algunas de las preguntas básicas que aquí asoman.
Respawn ha lanzado al mercado un producto muy cuidado. Al menos más cuidado de lo que los juegos servicio nacen últimamente. Sin excesos gráficos, luce bien. Sus sonidos, voces y efectos convencen. ¿Es divertido? Endiabladamente. Las preguntas reales que revolotean sobre este battle royale son más del corte económico. ¿Conseguirá ser su pase de batalla / estacional atractivo para los jugadores? ¿Qué incluirá? ¿Está equilibrado su sistema de cosméticos de cara al futuro? ¿Cada cuánto cambiará el mapa? ¿O habrá mapas completamente nuevos? ¿Se mejorará el matchmaking hacia uno más profesional? ¿Y si solo es una moda?

Cada partida empieza con una idea muy sencilla pero muy enraizada en la cabeza: tú puedes ser el ganador.
Todas ellas son preguntas que el jugador de Apex Royale se ha planteado, seguramente. Un servidor lleva mientras escribe estas líneas unas sesenta horas. Nunca me aburrido. Punto positivo. Aunque si noto que a vece, me falta algo. Quizás ese punto de injusticia de a veces verme emparejado con alguien recién llegado. Compensado en otra partida con alguien infinitamente mejor que yo.
La apuesta por el formato de escuadrón obligatorio tiene más beneficios que males. Al menos, por ahora. Sí, es cierto que el código del juego parece incluir más modos, pero a día de hoy, este es el único que hay. Induce al jugador a trabajar en equipo, y hacerlo en base a unas habilidades bien equilibradas, permitiendo que hasta el que posee una puntería desastrosa pueda sentirse útil durante la partida. Quizás no mates a nadie, pero al menos has revivido a tu tirador estrella. It’s something, que diría el viejo meme.
El haber apostado por ser un hero shooter es el gran acierto de Respawn. Ponerlo gratuito, también. Ocho personajes, dos sin estar disponibles desde el inicio. Se necesitan unas sesenta horas para tenerlos a ambos sin meter ni un euro (si juegas en grupo habitualmente menos, ya que en compañía la experiencia sube de manera más rauda). Puede parecer mucho, pero juro que en mi caso han sido un suspiro. Por el camino también se irán desbloqueando decenas de cosméticos sin impacto en la partida. Cualquier atisbo de pay to win está descartado. No quita eso sí, de que los precios de la tienda sean un tanto excesivos, más aún si se comprueba que la mayoría de los diseños son… mejorables. El noventa por ciento es simplemente un cambio de color.

Ocho personajes, dos de ellos bloqueados en un principio. Son necesarias entre 40 y 60 horas para conseguirlos de manera gratuita.
Dentro de El Cañón de los Reyes casi todo funciona bien. Hay algún que otro bug, alguno ya corregido, como el de la nave que sobrevuela al inicio de la partida el mapa (si morías y un compañero te resucitaba quedabas suspendido en el aire, o caías o… cosas raras), pero es posible encontrarse alguna que otra cosa rara. En general son menores, y teniendo en cuenta la naturaleza del título, si te hacen perder una partida al momento buscas otra. El trauma dura muy poco.
Mecánicas como la de revivir a los compañeros son especialmente funcionales y han demostrado su validez dentro del género, hasta el punto de ser este uno de los elementos más fuerte y original de Apex Legends (aunque ya estuviera presente en Realm Royale, por ejemplo). Los jugadores han valorado tan positivamente esta mecánica que Epic Games ha valorado ya públicamente el incluirla dentro de Fortnite. Si algo funciona, lo asumes y lo implantas. Sin miedo. De igual manera, el sistema de marcado de elementos del mapa, enemigos, acciones, etc… Con un solo botón, es un sistema a exportar a cualquier título multijugador.
El título de Respawn Entertainment funciona excelentemente, sin ser un alarde técnico. Asegura decenas de horas de diversión incluso a aquellos que no sean unos maestros de los FPS o los shooters
Lejos de estar agotada, la fórmula battle royale ha vuelto a pasar el reconocimiento médico con nota. Sin arterias atrofiadas que impidan la llegada masiva de público, y sin arrugas en su premisa inicial de jugabilidad. El tema no era competir con Fortnite y robarle el cetro real. La cuestión era pasar de largo y fundar otro reino unos kilómetros más allá.





Antes de nada parabens por achegarnos á comunidade gamer galega unha analise tan clara e na miña opinión realista dun dos xogos de actualidade que chega con toda a pinta de ser un esencial dos nosos SSD.
Penso que Apex saiu o mercado cunha estratexia moi clara e cunha xestion do seu marketing sobre todo na onda do streaming moi intelixente… en pleno 2019 foron moi conscientes dás comunidades as que se dirixen e do tipo de publico que teñen que conquistar.
Dende a miña perspectiva hay un fenómeno fan que marca indiscutiblemente a repercusion dos xogos ou cando menos (lamentablemente) o éxito que van ter e Apex soupo invertir na movilización dos pilares da comunidade streaming para a consecución do éxito que xa adquiriu.
Ben e certo que este factor solo interfire no aterrizaxe e que de non conseguir arraigar por méritos propios de nada servirá toda a inversión estratéxica realizada pero todo apunta a que detrás de este proxecto hai persoas que teñen moi claro o camiño que toca andar, escoitar a comunidade e darlles exactamente o que reclaman foi parte do indiscutible éxito de fornait e de seguro que Apex soupo tomar boa nota.
Un saudo dende Compostela!
Comparto o que apuntas 😉