Zona retro Snow Bros: Los muñecos de nieve que solo bebían pociones

Snow Bros: Los muñecos de nieve que solo bebían pociones

Durante los años noventa, uno no siempre escogía qué jugar. Por lo menos en los bares. Uno acababa por jugar lo que el dueño del local quería o, más bien, a lo que el dueño de la máquina recreativa de turno quería. Luego, uno y otro se repartían los ahorros que tu echabas por la ranura a cada poco, para posteriormente agenciarse un ático en el centro de tu ciudad. O no.

Este videojueguismo impuesto acabó por hacer que algunos títulos en concreto se hicieran enormemente famosos pese a no ser las grandes referencias de la industria en un momento dado, o los mejores títulos posibles. Podía haber otras obras mejores, pero en la máquina del bar al que acudías con tus padres estaba justo ese juego que hora recuerdas con nostalgia.

En 1990, Toaplan lanzó al mercado  Snow Bros. Se trataba de un juego de plataformas en el que el objetivo era sencillo: acabar con todos los enemigos de cada nivel. ¿Cómo? Haciéndolos bolas de nieve para luego estrellarlos contra alguna pared de la misma fase. Por el camino también podrías “atropellar” algún que otro esbirro, o incluso a todos, dependiendo de la pericia del jugador.

El juego de Toaplan gozó de bastante éxito y hasta llegó a tener una segunda parte. La versión de bar, o salón recreativo, tenía nada menos que cincuenta niveles de creciente dificultad. La de Game Boy sumaba diez más, y la de Mega Drive otros veinte, hasta hacer un total de setenta.

como suele pasar en estos casos, no todo el mundo llegó hasta el final de la aventura para descubrir su final. Bien por la insuficiencia de cuartos, bien por el tiempo que uno disponía en la época. Sería curioso debatir si es spoiler revelar un final casi treinta años después de su lanzamiento, así que vamos a asumir que no lo es. Una vez derrocado el jefe final, los hermanos de nieve, Nick y Tom, conseguían reunirse con las princesas a las que tenían que rescatar (porque de esto trataba la aventura) y estas, en un acto festivo, deciden besarles, provocando así el sonrojamiento de los hermanos. Ojo, porque curiosamente en la versión de Mega Drive esos últimos veinte niveles extra tenían como protagonistas a las princesas, y era Nick y Tom los secuestrados por las fuerzas del mal de turno. No está mal esa inversión de roles para un juego de la época.

Los hermanos de nieve eran más de pociones que de cervezas. O eso parecía. Concretamente, había hasta cuatro tipos de brebajes diferentes, cada uno con su efecto correspondiente. El típico power-up que tan bien venía a los protagonistas para hacerlos un poquito más poderosos.

Con la pócima roja se incrementaba la velocidad de movimiento. Probablemente la más útil durante todos los niveles. La azul permitía un disparo más potente de lo habitual, pudiendo convertir en bolas de nieve a los enemigos más rápidamente. Con la amarilla Tom o Nick podían lanzar su ataque a una mayor distancia, mientras que con la verde, que solo salía en niveles muy concretos, el protagonista se convertía en una especie de muñeco hinchable y volaba por toda la pantalla, aniquilando a cualquier enemigo que osase tocarlo, al ser totalmente invulnerable.

 

¿Recuerdas a todos los jefes finales? Aquí van:

  • Nivel 10: Una especie de lagarto gigante sobre dos patas que tiraba criaturas similares a él pero más cativas.
  • Nivel 20: Una rana que expulsaba bombas que explotaban al cabo de un tiempo y que se iba desplazando de arriba a abajo en la parte central de la pantalla.
  • Nivel 30: Dos pájaros que volaban e disparan huevos. Luego estoss eclosionan en pequeños pollos que el jugador podía conxelar y usar a su favor
  • Nivel 40: Dos monstruos verdes que se van arrastrando por las plataformas del nivel y que lanzan llamas que se van moviendo. Se pueden congelar y quedar estáticas para luego extinguirse.
  • Nivel 50: Dos cabezas de piedra que disparan burbujas que ascienden hast reventar contra el techo. Estas pueden estar vacías (las cuales tienen la capacidad de capturar al muñeco de nieve y matarlo al llegar a la parte alta del nivel) o contener alguna poción, o, también, llevar bombas de fuego que explotan al precipitarse contra el suelo.

VERSIÓN DE GAME BOY.

  • Nivel 60: Un sol que permanece estático en el centro de la pantalla y lanza pequeñas llamas que al llegar al suelo se vuelven estáticas, pero al cabo de un tiempo se transformar en soles más pequeños que pueden congelarse y ser lanzados contra su amo.

VERSIÓN DE MEGA DRIVE.

  • Nivel 60: Parece ser un extraterrestre de tres ojos e que salta hacia los lados del nivel y hace aparecer seres de su misma constitución.
  • Nivel 70: Es la bruja malvada que rapta a las princesas en los primeros niveles, y que luego hace lo propio con Nick y Tom. Salta entre los desniveles de la pantalla al mismo tiempo que crea pequeños robtos en los laterales en grupos de tres.

Las mecánicas del juego eran simples pero realmente adictivas. Por supuesto, no te podías dormir demasiado, ya que demorarte a la hora de finalizar un nivel conllevaba la aparición de una especie de calabaza cadavérica que perseguiría al muñeco de nieve por todo el nivel para acabar con él. También, pasados unos niveles, aparecían unos luchadores de sumo en el punto más alto de la pantalla para tirar bolitas de fuego con la idea de herir a Nick o a Tom. Los esbirros habituales también podían ganar alguna habilidad extra.

Previsiblemente, tras su éxito en las máquinas recreativas de medio mundo, Ocean se hizo con los derechos para adaptar Snow Bros a todos los hogares. Pese a que se anunció a bombo y platillo tal hazaña, nunca las conversiones anunciadas para ZX Spectrum, C64, Amstrad GX4000, Atari ST y Amiga llegaron a ver a luz.

No perdió tiempo Toaplan tampoco, que también editó Otenki Paradise / Snow Bros 2: With New Elves, similar al título original pero con una serie de vistosas novedades. Con todo, no obtuvo el mismo éxito que sí logro su predecesor.

Los años pasaron y fueron apareciendo alguna que otra versión nueva de Snow Bros o basada en su sistema de mecánicas. Cabe recordar que esa delirtante adaptación hecha por Syrmex, que obtuvo la licencia del título tras la bancarrota de Toaplan. Se llamaba Snow Brothers 3: Magical Adventurey convirtió a Nick y a Tom en futbolistas. En lugar de crear bolas de neve, hacía de los enemigos balones de fútbol. De locos.

De muñecos de nieve a jugadores de fútbol. Suena demasiado raro de por sí.

No hace mucho, los derechos de Snow Bros cayeron en manos de ISAC Entertainment. La compañía coreana invocó a la nostalgia y publicó un par de ports de la recreativa original para iOs y Android.

Hecho el ejercicio de melancolía, puede que ahora quieras jugar una partida al título de los hermanos de nieve. No te preocupes, es más sencillo de lo que parece. La magia de Internet, claro está. Échale una en MiniJuegos.com, por ejemplo.

Carlos Pereiro

Creador de Morcego. Escribo cousas, falo de cousas e encántame escoitar cousas.